Eran las 6:00 a.m. del día 02 de noviembre, y ya estaba atento al Facebook, o bien, al canal de Youtube de los Beatles. La anhelada balada de John Lennon estaba por salir, días antes habían publicado unos cortos comercializada como "la última canción de los Beatles" y teniendo en mente de la serie de artistas "plásticos" que salen en las últimas dos décadas era para presumirse, para mostarle al mundo y a la nueva generación de lo que era realmente la buena música.
Si comparamos la estructura del "demo" con la versión original, fueron a través de la siguientes características:
- Conservaron el ritmo.
- Tenía completa la estructura armónica o melodía, más no así la letra. Y que en 1994, fueron agregadas cantando por cada estrofa un ex-beatle (Paul y George)
- Fueron agregados, contrabajo, batería acústica, guitarras acústicas, guitarra solista con técnica de slide, para el solo de la canción fueron agregados coros aún con una voz fresca de los ex-beatles.
- La mezcla de audio guarda de forma equilibrada todos los sonidos de los instrumentos.
- Conservar el ritmo.
- Tenía completa la estructura de la melodía, más no así la letra. Puesto que se iba a diferenciar la voz de Paul más añeja, bastaba con que la parte que no tenía letra definida se hubiese agregado un solo slide, con la mera armonía, sin necesitar quitarlo por completo.
- Fueran agregados, contrabajo, batería acústica, guitarras acústicas, guitarra solista con técnica de slide, con o sin coros.
- La mezcla de audio SIN COMENTARIOS (bastaba con una buena ecualización)
En grupos de facebook, alababan la melodía, como una perfección realizada. Entiendo, a personas de 30 o 40 incluso, pero....¿y lo más acerrimos? solo comentaban que era una razón para llorar. ¿Producto del sistema del que vivimos en este planeta o cuestiones educativas?
Solo quisiera culminar este post con el siguiente comentario....
Como conclusión general de todos los videos, vemos a un Faul que saluda exagerada y constantemente con la mano mientras dice “Hola”. Un John que se presenta a él repetidamente. George, como siempre, mirando sin comprender del todo y en la mayoría de las ocasiones con expresión entre asqueada y triste. Ringo y su “alegre” neutralidad. Todo esto es fantástico para ver y comprender el momento en que se encontraban nuestros protagonistas. Más o menos a propósito, nos lo han dejado bien claro.
Tenemos una historia no contada y una canción que a priori no parece tener ningún sentido, salvo el que acabamos de darle. Una despedida, una presentación.

